viernes, 5 de diciembre de 2008

Metodología

METODOLOGIA - RESUMEN
1er CUATR. 2006



BACHELARD: LA NOCIÓN DEL OBSTÁCULO EPISTEMOLÓGICO

Hay que plantear el problema del conocimiento científico en términos de obstáculos.
No se trata
- de considerar los obstáculos externos (fugacidad o complejidad de los fenómenos)
- ni de incriminar a la debilidad de los sentidos o del espíritu humano
- sino queà es el en acto mismo de conocer donde aparecen los entorpecimientos y las confusiones, que son causas de estancamiento (obstáculos epistemológicos)
“El conocimiento de lo real es una luz que siempre proyecta alguna sombra”.
Todo conocimiento de lo real siempre puede ser objeto de otro conocimiento que amplíe el dominio empírico de la observación y/o exhiba el sentido ideológico del primero.
Lo real no es jamás “lo que podría creerse”, sino lo que debiera haberse pensado.
Se conoce:
- en contra de un conocimiento anterior
- destruyendo conocimientos mal adquiridos
- o superando aquello que, en el espíritu mismo, obstaculiza a la espiritualización.
Es imposible hacer tabla rasa de los conocimientos usuales.
Frente a lo real, lo que cree saberse claramente ofusca lo que debiera saberse.
Cuando se presenta ante la cultura científica el espíritu jamás es joven.

La ciencia se opone a la opinión.
La opinión jamás tiene razón, piensa mal, no piensa, traduce necesidades en conocimiento.
Nada puede fundarse sobre la opinión, es necesario destruirla, es el primer obstáculo a superar.
El principal obstáculo son las generalizaciones fundadas en la observación ingenua y pintoresca de la realidad.
Tales observaciones se fundamentan en convenciones, modas, costumbres (sentido común).
El espíritu científico nos impide tener opinión sobre cuestiones que no comprendemos, sobre cuestiones que no sabemos formular claramenteà es necesario saber plantear los problemas.
Para un espíritu científico todo conocimiento es una respuesta a una pregunta.
Si no hubo pregunta no puede haber conocimiento científico
à “Nada es espontáneo, nada está dado. Todo se construye”.

Sobre la CERTIDUMBRE:
Un conocimiento adquirido por esfuerzo científico puede declinar.
La pregunta abstracta se desgasta, la respuesta concreta quedaà con esto, la actividad espiritual se invierte y se endurece.
Costumbres intelectuales que fueron útiles y sanas pueden trabar la inve3stigación.
A veces una idea dominante polariza el espíritu en su totalidad.
Llega un momento en que el espíritu prefiere lo que confirma su saber a lo que lo contradice, prefiere las respuestas a las preguntas.
El espíritu conservativo domina y el crecimiento espiritual se detiene.
Una buena cabeza es desgraciadamente una cabeza cerradaà la cabeza bien hecha debe ser rehecha.

Sobre la UNIDAD:
La ciencia es ávida de unidadà tiende a unificar fenómenos de aspecto diferente, busca la sencillez en los principios y los métodos.
P/e: la unidad de acción del Creador / de plan de la Naturaleza / lógica
El progreso científico abandona la unificación fácilà es necesaria mayor precisión.

Precisar / rectificar / diversificarà son los tipos de pensamiento dinámico que se alejan de la certidumbre y de la unidad.

La noción de obstáculo epistemológico puede ser estudiada en la historia y en la educación.
En la HISTORIA:
El epistemólogo debe seleccionar los documentos recogidos por el historiador y juzgarlos desde el punto de vista de la razón evolucionada.
(en nuestros días podemos juzgar los errores del pasado).
En la EDUCACIÓN:
Los profesores no comprenden que no se comprenda.
No reflexionaron sobre el hecho de que el adolescente llega la curso cono conocimientos empíricos ya constituidos.
No se trata de adquirir una cultura experimental sino de cambiarlaà derribar los obstáculos amontonados por la vida cotidiana.

La OBSERVACIÓN BÁSICA:
- es siempre un primer obstáculo para la cultura científica
- se presenta con un derroche de imágenes
- no hay más que describirla y maravillarseà se cree entonces comprenderla
Entre la observación y la experimentación no hay continuidad sino ruptura.



BUNGE: EL MÉTODO DE LA CIENCIA

El conocimiento científico es el resultado de la investigación científica (realizada con el método y objetivo de la ciencia).
La investigación (científica o no)à consiste en formular problemas y echar con ellos.
Dejar de tratar problemas es dejar de investigar.
INVESTIGACIÓN:
- investigación original: trabaja problemas originales o estudia problemas viejos con planteamientos originales;
- trabajo científico rutinario: se ocupa de problemas de tipo conocido y estudiados por un procedimiento conocido.

Todos los vertebrados tienen cierta capacidad de notar problemas de algún tipo y de investigarlos en cierta dimensión.
Pero solo el hombre inventa problemas nuevosà es el único que puede sentir la necesidad de añadir dificultades a los que ya le plantean el medio natural y el medio social.
No hace falta que los resuelva todosà basta con que suministre a otros investigadores problemas cuya solución puede constituir un progreso relevante del conocimiento.
Las tareas del investigador son:
- tomar conocimiento de problemas que otros pasaron por alto
- insertarlos en un cuerpo de conocimiento
- intentar resolverlos con el máximo rigor para enriquecer nuestro conocimiento.
El progreso del conocimiento consiste en plantear, aclarar y resolver nuevos problemas.
La selección del problema coincide con la elección de la línea de investigación.
La elección de grupos de problemas o de líneas de investigación está determinada por varios factores:
- interés del problema
- tendencia profesional
- posibilidad de aplicaciones
- facilidades instrumentales y de financiación

A la hora de elegir líneas de investigación:
- la primera consideración debe ser el interés del problema mismo
- la segunda consideración debe ser la posibilidad de resolver el problema (o mostrar que es irresoluble) contando con los medios disponibles.
El planteamiento de grandes tareas acarrea grandes éxito y grandes fracasos.
No se puede esperar que preguntas superficiales y modestas reciban respuestas profundas y muy generales.
La sabiduría en la elección de líneas de investigación se manifiesta en la selección de problemas fecundos y de solución posible dentro del lapso de una vida humana.
Hay que empezar por:
- formular cuestiones muy claras y restringidas
- adoptar la penetración parcial en los problemas
en vez de empezar con cuestiones que abarquen mucho.
P/e: ¿de qué está hecho el mundo?, ¿qué es un ente?
Las teorías universales se conseguirán (si se consiguen) como síntesis de teorías parciales, construidas como respuestas a sistemas problemáticos modestos, aunque no triviales.



PIAGET: LA SITUACIÓN DE LAS CIENCIAS DEL HOMBRE DENTRO DEL SISTEMA DE LAS CIENCIAS

Las ciencias experimentales se han constituido mucho después que las disciplinas deductivas, por 3 razones:
1ª Por naturaleza, el espíritu tiene a percibir intuitivamente lo real y a deducir,
Pero no a experimentarà porque la experimentación (a diferencia de la deducción) no es construcción libre, espontánea o directa de la inteligencia.
Experimentar exigen un trabajo de adaptación mucho mayor (psicológicamente más costosa).
2ª En el terreno deductivo las operaciones más elementales son la mismo tiempo las más simples,
En el dominio experimental, el dato inmediato es de una gran complejidad.
3ª La lectura de la experiencia no es una simple lectura
sino que supone una acción sobre lo real ya que se trata de separar los factores e implica una estructuración lógica o matemática.
Es imposible llegar al hecho experimental sin un marco lógico-matemático.
Es natural que haga falta disponer de cierto número de modelos deductivos para poder experimentar.

La tendencia a deducir y a especular ha predominado durante mucho tiempo sobre las exigencias experimentales.
La separación de factores es mucho más difícil.
Los marcos lógico-matemáticos (cualitativos o probabilísticos) han sido mucho menos fáciles de construir.
è Si la física experimental se constituyó unos cuantos siglos después que las matemáticas, las ciencias del hombre no tienen por qué extrañarse del tiempo que están tardando en constituirse.

Las ciencias del hombre se encuentran ante una situación epistemológica y una serie de problemas metodológico más o menos peculiares.
Al tener como objeto de estudio al hombre (en sus innumerables actividades) y al ser elaboradas por el hombre (en sus actividades cognoscitivas)à están situadas en la posición particular de depender a la vez del hombre como sujeto y como objeto.

Conviene establecer la distinción entre:
- Sujeto individual: centrado en los órganos de los sentidos o en su propia acción, es decir, el “yo” o sujeto egocéntrico, fuente de posibles deformaciones o ilusiones de naturaleza subjetiva;
- Sujeto descentrado: que coordina sus acciones entre sí y con las de otro, que mide, calcula y deduce de manera verificable.
La experimentación exige al sujeto un esfuerzo de “descentración”
àcreando una mirada capaz de objetivar, experimentar, interpretar y evaluar las maneras en que responde el mundo real ante los actos de intervención del sujeto de ciencia.
La situación de las ciencias del hombre es mucho más compleja
è la descentración (requisito indispensable para la objetividad) es mucho más difícil de conseguir en caso de que el objeto esté formado por sujetos, por 2 razones:
o la frontera entre el sujeto egocéntrico y el sujeto epistémico es menos clara: porque el yo del observador es parte integrante de los fenómenos que debería poder estudiar desde fuera;
o cuanto más comprometido está el observador y más valora los hechos que le interesan, más inclinado está a creer que los conoce intuitivamente y menos necesidad siente de acudir a técnicas objetivas.
En resumen:
La dificultad epistemológica fundamental de las ciencias del hombre consiste en:
o que este es a la vez sujeto y objeto
o se ve agravada porque este objeto es a la vez sujeto consciente (dotado de palabra y de múltiples simbolismos, con lo que la objetividad y sus previas condiciones de descentración se hacen tanto más difíciles).



ADORNO (P): TELEVISIÓN Y CULTURA DE MASAS

CONCEPTOS QUE UTILIZA PARA EL ESTUDIO DE LOS EFECTOS DE LA TV
§ Estructura de múltiples estratos: estratos de significados de los medios que controlan y maniu7lan a los espectadores en todos los niveles psicológicos.
Diversos estratos superpuestos de grados diferentes de explicitud u ocultamiento, utilizados por la cultura de masas como un medio tecnológico para “manipular” el auditorio.
§ Presuntuosidad: supuestos previos.
La tipificación de los programas ha ido tan lejos que el espectador se acerca a ellos con una pauta establecida de previsiones antes de estar frente al programa.
§ Espectador pasivo: frente a la industria cultural los seres humanos pierden su autenticidad de comprensión de la realidad y también su capacidad para experimentar la vida.
§ Clisé. Estereotipo. Fórmula para el reconocimiento.
Funcionan como molde, género.
Hacen que se pierda la riqueza del análisis.
Pueden situarse según un país determinado.
Son un obstáculo epistemológico.

FOCO QUE HA SIDO DESCUIDADO EN EL ANÁLISIS DE LOS COMPONENTES DE LA ESTRUCTURA DE MÚLTIPLES ESTRATOS
Se descuida la interacción de diversos estratos, la relación entre mensaje oculto y mensaje explícito.

¿CÓMO OPERAN LOS ESTRATOS SOBRE LOS NIVELES PSICOLÓGICOS?
Lo que trasmite la industria cultural se organiza con el objeto de dominar el ánimo de los espectadores en diversos niveles psicológicos a la vez.
Los estratos actúan como medio de control de todos los niveles psicológicos (consciente e inconsciente)à el mensaje oculto puede ser más importante que el mensaje explícito.
- Mensaje explícito: contenido superficial del material televisado
- Mensaje oculto: elude los controles de la conciencia.
Es posible que se hunda en la mente del espectador.
Funciona como una sesión de “psicoanálisis al revés”.
La TV cumple el rol de terapeuta.

RELACIÓN ENTRE LOS DIFERENTES ESTRATOS.
Esta relación es compleja:
- El mensaje oculto tiene a reforzar actitudes convencionalmente rígidas, análogas a las ideas que propaga el mensaje superficial.
- En el nivel oculto se permite que cierto número de gratificaciones reprimidas se manifiesten en la superficie en forma de chistes, observaciones de subido tono, situaciones sugestivas y otros artificios semejantes.
Toda esta interacción de diversos niveles apunta en una direcciónà la tendencia a canalizar la reacción del público.
En la actualidad (de Adorno) la mayoría de los programas de TV se propone producir (o reproducir) las mismas notas de presunción, pasividad intelectual y credulidad que se ajustan a los credos totalitarios, por más que el mensaje superficial explícito de los programas sea antitotalitario.
P/e: comedia donde la heroína es una maestra que recibe sueldo bajo (el significado oculto es el desdén predominante hacia los intelectuales).
El guión constituye un procedimiento astuto para fomentar la adaptación a condiciones humillantes.



LANDI (P): DEVÓRAME OTRA VEZ. QUÉ HIZO LA TELEVISIÓN CON LA GENTE, QUÉ HACE LA GENTE CON LA TELEVISIÓN

CONCEPTOS QUE UTILIZA:
§ ZAPPING: “falso apagar”à anula un vínculo con la pantalla mediante la creación de otro.
Recurso del televidente para evitar la publicidad.
Síntoma de cultura televisiva.
Habilidad para manejar fragmentos (la TV se ve fragmentada).
Es un obstáculo epistemológico

§ HIPERMEDIA: interacción de los medios de masas.

¿CÓMO CARACTERIZAN LANDI Y ADORNO AL TELEVIDENTE?
TELEVIDENTE:
- (ADORNO) – manipulado, alienado, idiotizado, alucinado, espectador pasivo.
- (LANDI) – activo, dinámico, demandante, selectivo.

DIFERENTES COMPORTAMIENTOS FRENTE A LA PROGRAMACIÓN TELEVISIVA: (VERÓN)
(ponen en juego diferentes competencias audiovisuales más complejas)
- Zapping: cambiar de canal cuando llega la tanda publicitaria.
- Zipping: acelerar el pasaje de un programa grabado para saltar la publicidad.
- Flipping: cambia de programa durante una emisión.
- Grazing: ida y vuelta entre dos programas.

PRINCIPALES SUPUESTOS TEÓRICOS:
§ VERÓN: 4 tipos de comportamientos para ver la TV.
La TV se consume de manera fragmentada.
§ METZ: el espectador de cine se identifica antes que nada con su propio acto de mirar.
§ Cine diferente a la TV
- En cine: Sujeto pasivo. “Suspenso fabricado” (ficcional)
- En TV: espectador participativo. La trasmisión directa da carácter de contemporaneidad. Posibilita un “suspenso real”. Distinción borrosa entre ficción y realidad.
§ MARTIN JAY: la era moderna está dominada por el sentido de la vista (era oculocéntrica)à por la invención de la imprenta, el telescopio, el microscopio.
La cámara nos saca del lugar fijo de la butaca de teatro renacentista y nos hace participar de los hechos desde muchas perspectivas.
§ MC LUHAN: la TV multiplica las perspectivas desde las cuales se puede mirar un hecho, también es un medio que no tolera un observador distanciado.
La TV involucra, absorbe al televidente porque no tienen un lenguaje cerrado, sino mensajes de baja información.
§ JOYCE: visualmente la imagen de la TV es pobre en datos.
Es un contorno de cosas que está formándose incesantemente.
Es un medio frío.
Exige la participación del televidente para definir sus propias secuencias de imágenes.
§ ADORNO: la TV convierte al hombre en lo que ya son (sujetos inmodificables), solo que con mayor intensidad.
La sociedad contemporánea no pretende superar el status quo sino reforzarlo.
(la TV estimula el conformismo)
§ VATTIMO: si bien los medios al tratar de vender ciertos productos tienden a la homogeneidad, también dan visibilidad a minorías, subculturas y movimientos sociales.
Habla de una sociedad transparente y de pluralidad de voces.
§ CALABRESE: lejos de la homogeneidad, impera lo múltiple, lo abierto, lo inacabado y lo engañoso.
La pantalla televisiva no nos remite a un discurso único.

COMPARACIÓN ENTRE ADORNO Y LANDI:

ADORNO – gravedad del estado del televidente (manipulado, alienado, idiotizado)
LANDI – todavía no sabe qué pasa entre la pantalla y las personas, cuáles son los efectos de la TV sobre las personas.

ADORNO – el espectador pasivo pierde autenticidad
LANDI – la gente elige el programa que va a ver desde la oferta que le brinda la pantalla.
La oferta de programas es cada vez más grande y múltiple.
Espectador activo que selecciona las cosas que se le proponen.

ADORNO – la TV cumple rol de terapeuta (“psicoanálisis al revés”).
LANDI – habla de:
- gratificación específica: que genera el programa que el televidente mira
- gratificación general: identificación con personajes o pasiones.
Pero el goce que liga al televidente a tantas horas por día no puede reducirse a estos fenómenos.

ADORNO – sujeto pasivo manipulado por le mensaje oculto.
LANDI – la TV absorbe al televidente porque reclama su actividad (sujeto dinámico) no porque lo transforme un sujeto pasivo y maleable.
Aunque (= Adorno) programas políticos, artistas y empresas televisivas tienen sus estrategias para producir efectos en las emociones e ideas de la gente.
La TV atrapa al televidente porque lo hace participar, no porque lo pueda manejar a su antojo.

ADORNO – visión apocalíptica sobre la TV.
Los programas de TV tienden a reproducir el status quo, aunque el mensaje superficial sea anti status quo.
LANDI (= VATTIMO) sociedad transparente.
La pantalla televisiva no remite a un discurso único y uniforme.
Existen diferentes formas de recepción de los programas.
La persona se vincula con la pantalla desde su bagaje cultural, creencias e ideologías.
El zapping acentuó la posibilidad de que el televidente construyó en la pantalla diferentes compaginaciones de fragmentos de programas.
(era de los hipervínculos)

LANDI – no coincidir con las concepciones apocalípticas sobre los efectos de la TV en la audiencia, no quiere decir que no se deba realizar una crítica o demandar cambios en las programaciones.
No es lo mismo un programa bueno que uno malo, la innovación a la eterna repetición de recursos estéticos, la veracidad en la información a la mentira.
No nos gusta encontrar en la pantalla el ocultamiento de información, las diferentes formas de desinformar mostrando demasiadas cosas.
A veces la crítica a la TV se interna por caminos que no compartimos.
P/e: pedirle a la TV lo que no puede darnos.



CHALMERS: EL INDUCTIVISMO: LA CIENCIA COMO CONOCIMIENTO DERIVADO DE LOS HECHOS DE LA EXPERIENCIA

Según el INDUCTIVISMO INGENUO:
- la ciencia comienza con la observación y una mente libre de prejuicios
- de los enunciados al os que llega de este modo (enunciados observacionales) se derivan leyes y teorías.
Los enunciados observacionales pueden ser:
o enunciados singulares: son todos los enunciados observacionales.
Proceden de la utilización que hace el observador de sus sentidos en un lugar y momento determinados.
P/e: ese palo sumergido parcialmente en el agua, parece que está doblado.
o enunciados generales: son los enunciados universales (leyes y teorías)
Se refieren a todos los acontecimientos de un determinado tipo, en todos los lugares y en todos los tiempos.
P/e: los ácidos vuelven rojo el papel de tornasol.
Si la ciencia se basa en la experiencia: ¿cómo pueden obtenerse de los enunciados singulares (que resultan de la observación) los enunciados generales (que constituyen conocimiento científico)?
Respuesta inductivista: suponiendo que se den ciertas condiciones, es lícito generalizar una ley universal.
Para ello:
- el número de enunciados observacionales debe ser grande
- se deben repetir en una amplia variedad de condiciones
- ninguno debe entrar en contradicción con la ley universal derivada
Principio inductivista básico:
“si en una gran variedad de condiciones se observa una gran cantidad de A
y todos los A observados, sin excepción, poseen la propiedad B,
entonces todos los A poseen la propiedad B”.
Charlmes propone la VERSIÓN PROBABILÍSTICA de la inducciónà generalizaciones probablemente verdaderas.
Cuanto mayor sea el número de observaciones que formen la base de una inducción, y
cuanto mayor sea la variedad de condiciones en las cuales se hayan realizado estas observaciones,
mayor será la probabilidad de que las generalizaciones resultantes sean verdaderas.
Otro intento de salvar el programa inductivista son las PREDICCIONES INDIVIDUALESà renunciar a la idea de atribuir probabilidades a teorías y leyes científicas.
P/e: según este enfoque, el objeto de la ciencia es estimar la probabilidad de que el sol salga mañana, en vez de la probabilidad de que salga siempre.
Pero, así la ciencia se ocupa de la producción de un conjunto de predicciones individuales y no de la producción de conocimiento.

El inductivista supone que:
- un observador humano tiene acceso más o menos directo a algunas propiedades del mundo exterior en la medida en que el cerebro registra esas propiedades en el acto de ver;
- dos observadores que vean el mismo objeto o escena desde un mismo lugar, verán lo mismo.
Peroà lo que ve un observador resulta afectado por su conocimiento y su experiencia.
Los observadores que ven la misma escena desde el mismo lugar ven la misma cosa, pero interpretan de diferente modo.
Se destaca la concepción inductivista ingenua argumentando que:
- las teorías preceden a los enunciados observacionales de modo que resulta falso afirmar que la ciencia comienza con la observación;
- los enunciados observacionales son tan falibles como las teorías que presuponen, por lo tanto, no constituyen una base segura sobre la cual construir leyes y teorías científicas.
Por lo tanto:
- la ciencia no comienza con los enunciados observacionales
- los enunciados observacionales no constituyen una base firme sobre la que pueda descansar el conocimiento científico porque son falibles.



POPPER: LA LÓGICA DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Una inferencia es INDUCTIVA cuando pasa de enunciados singulares (resultado de observaciones o experimentos) a enunciados universales (hipótesis o teorías).
Peroà por elevado que sea el número de enunciados singulares, cualquier conclusión que saquemos de este modo corre el riesgo de resultar algún día falsa.
Problema de la inducción:
- cuestión acerca de si están justificadas las inferencias inductivas;
- cuestión sobre cómo establecer la verdad de los enunciados universales basados en la experiencia.
Las inferencias inductivas son inferencias probables (ni verdad / ni falsedad).
Peroà no se gana nada si el principio de inducción no se toma como “verdadero”.
El trabajo científico consiste en proponer teorías y contrastarlas.
Durante el tiempo en que una teoría resiste contrastaciones podemos decir que está CORROBORADA por la experiencia.
Lo que caracteriza al método empírico es su manera de exponer a falsación el sistema que ha de contrastarse.
Su meta no es salvarle la vida a los sistemas insostenibles, sino elegir el que comparativamente sea más aptoà Una justificación es objetiva si puede ser contrastada y comprendida por cualquier persona.
Si persistimos en pedir que los enunciados científicos sean objetivos, entonces aquellos que pertenecen a la base empírica de la ciencia tienen que ser también objetivos (contrastables intersubjetivamente).
Si los enunciados básicos han de ser contratables intersubjetivamente, no puede haber enunciados últimos en la ciencia.


BOURDIEU (P): CUESTIÓN DE PALABRAS

CRÍTICA QUE REALIZA AL ANÁLISIS PERIODÍSTICO:
Bourdieu critica:
- que su lenguaje ejerce una violencia simbólica,
- que hay una falta de análisis: “la mayoría de los periodistas identifica el análisis con la crítica”,
- que habla desde el sentido común.

ROL DE LOS PERIODISTAS EN RELACIÓN A LA PRODUCCIÓN DEL DISCURSO:
- los periodistas juegan un rol central porque, entre todos los productores de discursos, son quienes disponen de los medios más potentes para hacerlos circular e imponerlos,
- ocupan una posición privilegiada en la lucha simbólica por hacer ver y hacer creer,
- abuso del poder simbólico: controlan el acceso a los medios de comunicación y seleccionan los contenidos que tendrán difusión masiva.

DESCENTRACIÓN (Piaget):
Descentraciónà apartarse
El periodismo se desliga de los problemas, los manipulan a su conveniencia.
Bourdieu dice que el periodista no tiene una descentración.
No es posible la descentración del sujeto conocente.
“¿Cómo se puede pretender una ciencia objetiva de la representación de un acontecimiento una vez que ya se tomó partido?” (Bourdieu)

VIOLENCIA SIMBÓLICA:
- Se trata de una violencia que se lleva a cabo en y por el desconocimiento.
- Se ejerce mejor cuanto menos se enteren de ello el ejecutor y la víctima.
- A través de las palabras se producen efectos à querer generar poder a través de un efecto de verdad.

IMPACTO MEDIÁTICO: son golpes simbólicos ejercidos con total inocencia y, cuanto más inocentes, más eficaces.
La gente que ejerce la violencia es víctima de la violencia que ejerce.

“Lo más terrible en la comunicación es su inconsciente”. (Bourdieu)
Hay falta de subjetividad.
Lo que tendría que debatirse en TV nunca se debate.

¿PUEDE LA TV CRITICARSE A SÍ MISMA?
- Imposibilidad de sostener en televisión un discurso coherente y crítico sobre ella misma.
- No se puede cuestionar la televisión en televisión porque sus dispositivos se imponen incluso en los programas críticos.
- La televisión (instrumento de comunicación) se utiliza para censurar (ocultar mostrando) y al mismo tiempo está sometida a una fuerte censura.
- En TV no puede decirse nada.
- Criticar la TV en TV es tratar de invertir su poder simbólico contra sí mismo.



CRIADO: DEL SENTIDO COMO PRODUCCIÓN: ELEMENTOS PARA UN ANÁLISIS SOCIOLÓGICO DEL DISCURSO

La ligústica de Saussure no puede dar cuenta de la producción social de sentido.
Hay que partir del proceso (de la generación del sentido en las situaciones sociales), no del sistema, (según una perspectiva de una teoría del discurso).
El signo es un producto que sólo puede ser explicado remitiéndose a su proceso de producción.
El significado no está contenido en el signo como un líquido en una botella: es construido y negociado socialmente.

La conversación es una producción cooperativa de sentido.
Emisor y receptor no “codifican” y “decodifican” mensajes cuyo sentido se hallaría en un “código” subyacenteà ponen en juego una serie de esquemas interpretativos para producir el sentido de lo que está ocurriendo en la interacción.
El sentido de una frase no está dado de una vez por todas en el mismo momento de ser pronunciada, sino que puede ser negociado y redefinido en el curso de la interacción.
Los sujetos van a dar sentido a su experiencia a partir de unos “marcos” o esquemas cognitivos socialmente determinados y configurados.

Los signos son fundamentalmente indexicalesà apuntan a un número limitado de marcos dentro de los que recibirán sentido.
Esta concepción del signo nos remite al esquema de Peirce.
El esquema de Saussure es binarioà el signo se compone de significado y significante.
El del Peirce, es ternarioà habría un tercer término (el interpretante) que mediaría en la relación entre significante y significado.

Hay una diversidad de marcos que los agentes sociales aplican en su práctica cotidiana.
La teoría de Bourdieu de HABITUS da cuenta de la unidad dentro de esta diversidad.
Habitusà conjunto de esquemas generativos a partir de los cuales los sujetos perciben el mundo y actúan en él.
Estos esquemas han sido conformados a lo largo de la historia de cada sujeto.
El proceso de socialización es el proceso de adquisición de un Habitus cultural y socialmente determinado.
El concepto de habitus nos permite dar cuenta de la producción práctica del sentido común.

JUEGOS DE LENGUAJE: JUEGOS DE PODER
La interacción también es un juego de poder.
Los discursos no son sólo mensajes, también son “jugadas” mediante las cuales los sujetos manejan su imagen.
Los sujetos no exteriorizan libremente pensamientos presuntamente almacenados en la mente, sino que producen y utilizan sus discursos como armas y como fuerzas frente a diversos interlocutores en diversas situaciones.



JODELET: LA REPRESENTACIÓN SOCIAL: FENÓMENOS, CONCEPTO Y TEORÍA

El concepto de representación social:
- designa una forma de conocimiento específico, el saber de sentido común, cuyos contenidos manifiestan la operación de procesos generativos y funcionales socialmente caracterizados
- designa una forma de pensamiento social
- es tributaria de la posición que ocupan los sujetos en la sociedad, la economía, la cultura…
El acto de representar constituye el nivel elemental para abordar la representación social.
La representación:
- es un acto de pensamiento por medio del cual un sujeto se relaciona con un objeto
- es el representante mental de algo
- está emparentada con el símbolo, con el signo
- remite a otra cosa
- representar es re-presentarà hacer presente en la mente, en la conciencia
- tiene el contenido mental concreto de un acto de pensamiento que restituye simbólicamente algo ausente, que aproxima algo lejano
- siempre significa algo para alguienà x ello, no es simple reproducción, sino construcción (conlleva en la comunicación una parte de autonomía y de creación individual o colectiva)

Cinco características fundamentales de representación:
- siempre es la representación de un objeto;
- tiene un carácter de imagen y la propiedad de poder intercambiar lo sensibley la idea, la percepción y el concepto;
- tiene un carácter simbólico y significante;
- tiene un carácter constructivo;
- tiene un carácter autónomo y creativo.



LAZARSFELD: DE LOS CONCEPTOS A LOS ÍNDICES EMPÍRICOS

Ninguna ciencia aborda su objeto específico en su plenitud concreta.
Todas las ciencias seleccionan determinadas propiedades de su objeto e intentan establecer relaciones recíprocas entre ellas.
Estas propiedades recién el nombre de variables (o también de aspectos o atributos).
La atribución de determinadas propiedades al objeto recibe el nombre de descripción, clasificación o medida.

Este proceso que permite expresar los conceptos en términos de índices empíricos, comprende cuatro fases principales:
1. REPRESENTACIÓN LITERARIA DEL CONCEPTO:
La actividad intelectual y el análisis (que permiten establecer un instrumento de medida) surgen de una representación literaria.
El investigador, inmerso en el análisis de los detalles de un problema teórico:
- después de observar una serie de fenómenos dispares,
- esboza una construcción abstracta,
- intenta descubrir en ellos un rasgo característico fundamental
- y explicar así las regularidades constatadas.
2. ESPECIFICACIÓN DEL CONCEPTO:
Esta segunda fase comprende el análisis de los aspectos o dimensiones.
Su análisis es muchas veces un problema complejo.
El análisis del concepto puede llegar a ser muy refinado.
Pero en la práctica, un análisis tan elaborado no es frecuente.
3. ELECCIÓN DE LOS INDICADORES:
Consiste en seleccionar los indicadores de las dimensiones.
Esta operación entraña algunas dificultades como p/e: ¿qué es un indicador?
Los indicadores utilizables varían considerablemente según el medio social del individuo estudiado.
Puesto que la relación entre cada indicador y el concepto fundamental queda definida en términos de probabilidad y no de certeza, es necesario utilizar (en la medida de lo posible) un gran número de indicadores.
La mayor parte de los fenómenos observados han sido utilizados como indicadores en el estudio y la medida de un fenómeno.
4. FORMACIÓN DE LOS ÍNDICES:
Consiste en sintetizar los datos elementales obtenidos en las etapas precedentes.
Debemos construir una medida única a partir de tales informaciones elementales.
En algunas ocasiones, nos veremos obligados a establecer un índice general que tenga un cuenta la totalidad de los datos.
En otras ocasiones, el interés se centrará en el estudio de las relaciones entre cada una de estas dimensiones y una serie de variables externas.
Desde el punto de vista formal, ello significa que cada indicador posee una determinada relación de probabilidad con respecto a la variable estudiada.
Al construir índices relativos a conceptos psicológicos o sociológicos complejos, se elige siempre un número de ítems relativamente limitado, dentro del conjunto de ítems sugeridos por el concepto y su representación literaria.
Tales índices poseen un rasgo fundamental: su correlación con las variables exteriores suele mantenerse sensiblemente estable, cualquiera que sea la muestra de ítems escogida.
Este fenómeno recibe el nombre de “intercambiabilidad de los índices”.



CORTÉS Y RUCALBA: MÉTODOS ESTADÍSTICOS APLICADOS A LA INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES

La relación entre teoría y estadística suele darse en varios momentos a lo largo de una investigaciónà a veces predominan las consideraciones teóricas y otras las estadísticas.
El análisis de asociación es un instrumento estadístico concebido para analizar relaciones entre variables ligadas a las relaciones entre conceptos planteadas en el campo teórico.

Variable: resultante del proceso que conecta los conceptos teóricos con los indicadores (p índices que se sitúan en el mundo de la información) que debemos considerar como información susceptible de tratarse estadísticamente, que no se limita sólo a las estadísticas sino que cubre también hechos históricos, acontecimientos, información periodística, etc.

A cada relación entre dos o más conceptos corresponderá una relación análogo entre dos o más variables (proposición empírica).
El problema del vínculo entre la teoría y el análisis estadístico se manifiesta de dos maneras:
1. Primero: hay una dificultad lógica para conectar las aseveraciones referidas a un cuerpo teórico,
2. Segundo: hay que establecer las conexiones entre estas últimas y las proposiciones empíricas que expresan relaciones entre variables.
Una vez que se ha construido la proposición empírica hay que proceder a estudiar su articulación con el análisis estadístico de la información.
En el proceso de investigación es usual que haya múltiples puntos de contacto entre la teoría y el manejo estadístico de la información, lo que entra en abierta contradicción con la idea ampliamente extendida de que la investigación empieza con el desarrollo del marco teórico y culmina con el análisis de la información.
La investigación avanza sobre la base de la discordancia entre teoría e información.
El proceso de investigación está lleno de avances y retrocesos.
La investigación raras veces avanza linealmenteà los obstáculos que hay que vencer no siempre se traducen en adelantos.
Si deseáramos representarlo gráficamente deberíamos recurrir a una espiral.

PASOS PARA CONECTAR LOS CONCEPTOS TEÓRICOS CON LA INFORMACIÓN PROVENIENTE DE LA REALIDAD:
- En el dominio de la teoría hay una serie de conceptos que no pueden observarse o que no es posible poner en correspondencia con lo empírico, en tanto que hay otros que sí son observables.
- Estos conceptos observables sólo son susceptibles de ponerse en correspondencia con la información a través de su objetivación en conceptos observables.
- El concepto observable se liga con la realidad a través de indicadores.
A partir de este tipo de conceptos se recorta un segmento de la realidad y de la interacción surge la información.
La información estadística es el resultado del registro empírico de los indicadores.
- La noción de indicador se refiere a un elemento que surge de la realidad y que está vinculado a un concepto observable.
La materia prima para la estadística son los indicadores, a los que se denomina variables.
En la investigación social es lo habitual que a un concepto se le asocie más de un indicador.
Si bien dentro del arsenal de conocimiento técnico a disposición del científico social se hace una clara distinción entre indicador e índice à esta no tiene lugar en la estadística, para la cual sólo existe el término variable (que engloba tanto a los índices como a los indicadores).
- Las variables sólo tienen sentido si están relacionadas con un cuerpo teórico.
Los indicadores o los índices son referentes empíricos de los conceptos observables.
Las proposiciones empíricas orientan el análisis estadístico de la información.


CONSIDERACIONES SOBRE EL USO DE LA ESTADÍSTICA EN LAS CIENCIAS SOCIALES:
Los análisis son relativamente poco sofisticados dada la cantidad de datos disponibles.
La moda no es una buena consejera para la investigación científicaà tampoco para seleccionar los instrumentos estadísticos.
Sin embargo, parecería que es uno de los criterios que se usan en la investigación social.
Aparecen ciclos en los que una técnica particular adquiere popularidad.
No es claro si este comportamiento se debe a la presencia de algunos problemas sociales relevantes cuya investigación demanda una nueva técnica o bien a que las técnicas se aplican como recetas de cocina debido a la deficiente formación metodológico-técnica que reciben los científicos sociales.
Habría que considerar la presión de los organismos que financian investigaciones y los comités de dictamen editorial.
En los últimos años la investigación social se ha caracterizado por la aplicación de técnicas de moda.
En lugar de seguir la moda se puede tomar en cuenta una diversidad de criterios para orientar la selección del mejor método estadístico.
No basta considerar únicamente el nivel de medición de las variables y los procedimientos de observación, además debe examinarse la concordancia entre las preguntas de investigación, las hipótesis de trabajo expresadas en términos de relaciones entre las observaciones o entre las variables y las técnicas que ofrecen diversas posibilidades para el análisis empírico de dichas relaciones.

MATRIZ DE DATOSà es el punto de encuentro entre las operaciones teóricas, metodológicas y estadísticas.
El análisis estadístico procede sólo si se dispone de un conjunto de mediciones de los atributos de las unidades de observación (unidades que suelen denominarse unidades, objetos, casos u observaciones).
Para cada una de ellas se registran una serie de rasgos o propiedades (llamadas variables).

UNIDAD DE REGISTROà unidades cuyos atributos se han registrado. Se enfatiza que los datos no surgen de una percepción casi inmediata sino de operaciones que se apoyan en consideraciones teóricas y técnicas.

Las unidades de registro y las variables se ordenan en la matriz de datosà que es un arreglo rectangular con tantos renglones como unidades haya y con una columna para cada variable.
La construcción de la matriz de datos es fundamental porque constituye un punto de partida para la aplicación de las herramientas estadísticas y un punto de llegada que enlaza la esfera de la conceptuación con la del registro empírico.
En la mayoría de las investigaciones, la matriz de datos experimenta sucesivas transformaciones.
Las transformaciones de la matriz de datos aparecen como “casi naturales” si la investigación se conceptúa como un proceso que combina fases de continuidad con rupturas y reordenaciones (como proceso caótico).


TÉCNICAS ESTADÍSTICAS:
Las preguntas llevan a seleccionar subconjuntos de variables o de unidades de registroà casi nunca se utiliza la matriz de datos en su totalidad.
Los resultados que arrojan los primeros análisis conllevan a recodificaciones y redefiniciones de las variablesà lo que implica volver al plano de la teoría a la vez que inducen nuevas preguntas de investigación que pueden requerir instrumentos estadísticos diferentes.



OLIVEIRA Y GARCÍA: ENCUESTAS: ¿HASTA DÓNDE?

En América Latina las encuestas sociodemográficas son fuentes de datos fundamentales en el estudio de niveles y tendencias.
En varios países de la región existen registros periódicos de información, vía encuestas de hogares sobre áreas particulares como ocupación-desocupación, migración, gastos e ingresos que permiten captar información más amplia que la registrada en los censos de población.
La amplia presencia de las encuestas en los estudios sociodemográficos estimula la reflexión sobre muchas de las críticas que se hacen a esta fuente de información.
Las encuestas son instrumentos de recolección de información mediante la aplicación de un cuestionario a una muestra aleatoria de individuos o a individuos pertenecientes a la unidad muestreada (que puede ser un hogar, empresa u otras organizaciones o instituciones).
Es un instrumento que busca captar aspectos de la realidad, analizada a través de las verbalizaciones de los individuos.
Casi siempre se trata de datos que se registran en una o dos visitas del entrevistador (vía la utilización de preguntas cerradas en su mayoría).
La persona entrevistada informa sobre sí misma y sobre los demás.

En análisis de opiniones y actitudes a través de encuestas es una práctica cuestionada en la investigación social.
Se argumenta que dicha práctica está sustentada en la noción de que todo el mundo tienen una opinión y que éstas una vez verbalizadas, son equivalentes y acumulables.
El sujeto entrevistado es concebido como un agente que expresa una opinión hacia un objeto externo sin involucramiento ideológico o afectivo alguno.

Otra crítica a las encuestas se refiere al tipo de representación de la sociedad.
Varios autores sostienen que los datos de encuesta (basados en muestras aleatorias simples) conducen a una visión atomizada y segmentada de la realidadà porque rompen con las relaciones entre unidades de estudio por ser individualizante.
La muestra aleatoria siempre hace difícil o casi imposible una adecuada aprehensión de las estructuras de los procesos de la desigualdad entre los elementos o de la complejidad de los canales de influencia.
La visión atomizada de la sociedad puede ser contrarrestada a través de la utilización de procedimientos muestrales que tomen en cuenta el contexto social de los individuos.
Esto puede lograrse con modificaciones al muestreo aleatorio simple como son los diseños por conglomerados, estratificados, por etapas múltiples o los llamados muestreos de “bola de nieve”.
Aún a través del uso de algunas de estas técnicas, subsiste parcialmente el problema de la atomización, pues a partir de la agregación de datos individuales no siempre se pueden analizar características de grupos o relaciones entre sus miembros.
Creemos que el riesgo de la atomización de la realidad (vía la utilización de encuestas) puede ser matizado o acentuado según la orientación teórica general que se utiliza como referencia en el proceso de recolección o análisis de la información o según el empleo que se hace de dichos datos.

La información obtenida a través de la historia de vida, puede ser agregada para realizar análisis de cohortes y permite integrar dichos análisis con los de ciclo de vida.
La combinación del análisis de cohortes, con el análisis de ciclo de vida a través de información de historias de vida, es extremadamente sugerente porque permite acercarnos a la vinculación entre el tiempo biográfico y el tiempo histórico.



RITCHEY: ESTIMACIÓN DE PROMEDIOS

ESTADÍSTICO DE TENDENCIA CENTRALà proporciona una estimación de la puntuación típica, común o normal, encontrada en una distribución de puntuaciones en bruto.
Existen 3 estadísticos de tendencia central comunes: la media, la mediana y la moda.
Cada uno tiene fortalezas, pero también debilidades potenciales.
Según sea la forma de una distribución, una medición del promedio puede resultar más exacta que otra.

LA MEDIA:
Es la suma de todas las puntuaciones dividida entre el número de puntuaciones observadas (es decir, el tamaño de la muestra).
Para calcular la media, de una variable, sumamos todas las puntuaciones y dividimos el resultado entre el tamaño de la muestra.
Es el estadístico más útil. Es el más ampliamente usado.
Debilidades: puntuaciones muy altas o valores extremos positivos, inflan el valor de la media.
El cálculo de la media se distorsiona por la presencia de un valor extremo.
Si se reporta una media muestral inflada o disminuida, se presentará un resumen distorsionado de las puntuaciones que obtienen los sujetos en una población.
Esta limitación de la media es un problema especial con muestras pequeñas, cuanto menor sea la muestra, mayor será la distorsión que genere un valor extremo.
En tales casos, los valores extremos deben eliminarse y la media debe calcularse de nuevo sin ellos.

LA MEDIANA:
La puntuación de la mitad en una distribución ordenada, la puntuación por arriba de la cual queda la mitad de los casos y por debajo queda la otra mitad.
Es la puntuación de la mitad en una distribución ordenada.
Es más útil cuando una distribución está sesgada (es decir, tiene pocas puntuaciones hacia un lado).
Para calcular la mediana, primero deben ordenarse las puntuaciones (deben colocarse en orden de tamaño de menor a mayor o de mayor a menor). Luego se divide el tamaño de la muestra en dos y se ubica la mediana cerca de la puntuación que está a la mitad en la distribución.
Debilidades: tiene dos:
- es insensible a los valores de las puntuaciones en una distribución;
- es sensible o afectada por cualquier cambio en el tamaño de la muestra.

LA MODA:
Es la puntuación que ocurre con mayor frecuencia en una distribución (la más popular).
Para calcular la moda se compila las puntuaciones en una distribución de frecuencias, y se identifica la moda que es el valor con la mayoría de los casos.
Debilidades: es el estadístico menos útil porque tiene un alcance informativo limitado.
Mientras identifica la puntuación que ocurre más frecuentemente, no sugiere nada sobre las puntuaciones que ocurren alrededor de este valor de la puntuación.



TAYLOR Y BODGAN: INTRODUCCIÓN A LOS MÉTODOS CUALITATIVOS DE INVESTIGACIÓN

METODOLOGÍAà designa el modo en que enfocamos los problemas y buscamos las respuestas.
En las ciencias sociales han prevalecido dos perspectivas teóricas principales:
- el POSITIVISMO. Origen en el campo de las ciencias sociales en los grandes teóricos del S.XIX. Buscan los hechos o causas de los fenómenos sociales con independencia de los estados subjetivos de los individuos.
- la FENOMENOLOGÍA



Trabajo final de Historia Argentina y Latinoamericana - Vazeilles

historia argentina y latinoamericana

cátedra vazeilles

universidad de buenos aires

facultad de ciencias sociales

ciencias de la comunicación

25/08/2008


LA FUNDACIÓN DEL ESTADO ARGENTINO EN EL SIGLO XIX:

ASPECTOS DE LA DEPENDENCIA, EL FACCIONALISMO, EL ARCAÍSMO IDEOLÓGICO Y LA CORRUPCIÓN EN EL SIGLO XIX

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo pretende realizar un acercamiento a la Argentina en tiempos de la fundación del Estado-Nación. Para ello, se tomará el período que va de 1862 hasta 1905 aproximadamente, aunque se hará mención de algunos datos anteriores o posteriores a dicho período a fin de intentar dar un panorama lo más completo posible.

Se hará un breve repaso por las características poblacionales de la época, así como también del contexto social de disputas políticas entre facciones de una misma clase social, la corrupción política en los inicios de la conformación del Estado argentino y las ideas retrógradas que –como se verá- no llevaron al desarrollo y despegue económico de un país que parecía cumplir todas las condiciones –gracias a sus tierras fértiles y los cuatro climas- para convertirse en una nación de riqueza, pero nunca alcanzó las condiciones políticas que permitieran una planificación que condujera a dicho desarrollo.

Con la caída del orden colonial parecía presentarse la oportunidad para la constitución de la nación en el territorio que había estado al mando de España. Aunque vale la aclaración de que esta pérdida del poder español fue debido a sus propias debilidades frente a la expansión de los imperialismos de las potencias dominantes del siglo XIX -Francia y Gran Bretaña-, que gracias a la lucha del pueblo nativo.

A continuación se presenta una cronología de las distintas presidencias a fin de contextualizar el período analizado.

CRONOLOGÍA DE PRESIDENTES ARGENTINOS (1862 a 1906)

1862-1868 Bartolomé Mitre

1868-1874 Domingo F. Sarmiento

1874 Nicolás Avellaneda

1880-1886 Julio A. Roca

1886-1890 Miguel Juárez Celman

1890-1892 Carlos Pellegrini

1892-1895 Luis Sáenz Peña

1895-1898 José Evaristo Uriburu

1898-1904 Julio A. Roca (segunda presidencia)

1904-1906 José Figueroa Alcorta

CONTEXTO INTERNACIONAL ARGENTINO EN EL SIGLO XIX

En el caso de los países centrales, su avance hacia convertirse en una nación burguesa dependió del saqueo y la explotación de las periferias coloniales, también consideradas neo-colonias. Así, el lugar ocupado por las periferias fue de desventaja, logrando convertirse en naciones burguesas “defectuosas”.

En el llamado orden neocolonial –sobrevenido luego del fin del colonialismo español en América Latina-, la hegemonía pasó a ser de fue Gran Bretaña, con una función clara en tanto proveedora de manufacturas pero más parcializada como mercado para los productos agrarios argentinos, que era compartido con otros países europeos.

En Argentina hubo gran preponderancia de sus inversiones de capital (principalmente en ferrocarriles) y como prestamista central de su banca, sobre todo la Baring Brothers Co.

1. LO ECONÓMICO

El predominio de Gran Bretaña sobre Argentina como proveedora de manufacturas de consumo y como inversora de capital para fue absoluta durante el siglo XIX. Con el ciclo de la lana se inició la etapa de la estructura agroexportadora en la historia económica argentina, abarcó el periodo que va desde la segunda mitad de este siglo hasta 1930, año en que la dirección económica del país debió cambiar en el contexto de una crisis internacional.

El modelo de estructura agroexportadora no fue resultante de la acción del Estado, sino del ánimo de sectores propietarios y dirigentes. Este modelo consistió en una evolución económica esencialmente montada en el comercio exterior y sólo secundariamente en el mercado interno. Lo cual es opuesto a la posición tomada por la mayoría de los países centrales industrializados, en los que hay un empuje paralelo tanto en el desarrollo del mercado externo como en el del mercado interno. Este carácter agroexportador es correlativo a las importaciones industriales, se trata así de un país “manufacturero-importador”.

Así, la Argentina se incorporó al mercado mundial en las condiciones históricas en que este mercado se formó. Las cartas ya estaban echadas y en lo único en que sus dirigentes alcanzaron a fijarse fue en una ubicación cómoda y apropiada según –en palabras de Ricardo- sus “ventajas comparativas” conforme al orden económico internacional establecido.

Durante el modelo agroexportador Argentina fue un país que recibió gran aporte de capitales extranjeros: ingresaron ciertas cantidades de moneda extranjera y, a su vez, ingresaron ciertos medios de producción. Con esto, Argentina se convirtió en un país comercialmente superavitario, lo cual significa que exportaba mucho más de lo que necesitaba importar.

Este superávit de las cuentas comerciales exteriores podría parece ligado a la prosperidad, al éxito y dinamismo del país. Sin embargo esto no era la realidad económica argentina porque las inversiones extranjeras ligadas a intereses monopólicos y sectores privilegiados internos del país desempeñan un papel fundamentalmente contrario. Se produce entonces una salida de capital bajo la forma de exportación de bienes. Para citar a Vazeilles en su libro Historia Argentina, etapas económicas y políticas 1850-1983, agregamos que:

De allí que la Argentina “próspera” del ’80, la Argentina “grande” como han dicho tantos agentes militares y civiles de sucesivas dictaduras militares en nuestro país, aquella Argentina receptora de fondos y de inversiones de monopolios de diversos orígenes, fuera comercialmente deficitaria.

CONTEXTO INTERNO

1. COMPOSICIÓN DE LA SOCIEDAD

La Argentina en el período de la constitución de su fundación como Estado –Nación constituía una sociedad débil: tenía escasa población, había algunos esclavos de origen africano, por otro lado los genocidios y mortandades acaecidas a la población indígena, más las enormes exigencias de la mita minera y las resistencias al sometimiento limitaron la existencia de mano de obra.

En esta época se mantenían las viejas normas contra los que fueran denominados “vagos”. Inclusive se las “perfeccionó” mediante un código rural, el artículo 289, que establecía la sujeción personal de peones a patrones. Este artículo declaraba vago a todo “aquel que careciendo de domicilio fijo y medios conocidos de subsistencia perjudique a la moral por su mala conducta y vicios habituales”. Así, cualquier gaucho o peón rural que no anduviese en buenas relaciones con su patrón o que no tuviera dependencia alguna sería considerado un “vago”.

Un hecho que fue central de los últimos tramos de la sociedad colonial y los primeros de la independencia de España, es que la actividad que era más dinámica desde el punto de vista productivo, es decir, la explotación de los animales vacunos en las zonas pampeana y litoral (la “vaquería”), no fue atendida por la mano de obra esclava o servil. Esta explotación dio origen a la contratación temporaria de los gauchos, gauderios o changadores, pobladores criollos libres y nómades de la campaña.

El paso de la “vaquería” a la estancia colonial requería la conversión del gaucho o changador libre y nómada en peón de estancia “aquerenciado”: sedentario y comprometido en tareas propias de la explotación pecuaria vacuna, lo que implicaba el manejo del ganado caballar como instrumento de trabajo.

La previa densidad de la población originaria de la parte sur del territorio argentino era baja en relación con el noroeste hasta donde llegaban los confines del imperio incásico y el noreste, donde había una producción agraria guaraní. En el sur había sobre todo pueblos cazadores recolectores. Si se combina eso con el carácter regresivo del imperio español, resulta clara la razón por la que, junto con la densidad baja de la población, había una extensión enorme de tierras que en la colonia se habían considerado propiedad de la Corona y pasaron con la independencia a ser fiscales.

Entonces, en el pasaje del Estado faccioso del mitrismo al roquismo, se intentó apoderarse por la fuerza de estas tierras del sur, a la que se denominó “conquista del desierto”. Así, tuvo ocasión el genocidio del pueblo mapuche: una cacería con armas modernas para la época disfrazada de guerra. Esta conquista del sur del territorio bonaerense y el este de la actual provincia de La Pampa se llevó adelante con el sacrificio de los criollos sometidos a la milicia, mal pagos, mal alimentados y mal provistos de ropas.

Esta rápida concentración de la propiedad de la tierra, por apoderamiento especulativo y corrupto -junto con el monopolio de la derivación de los fondos públicos a las fortunas privadas-, de un pequeño grupo social bastante cerrado a la que por ello, el resto de los burgueses bautizó la “oligarquía”, lo dotó de un nivel de riqueza muy alto respecto del resto de la sociedad.

En 1810 las regiones del noroeste, mediterránea y Cuyo –que eran proveedores de alimentos, manufacturas y medios de trasporte animal hacia el enorme mercado de la minería de la plata del Potosí- concentraban la mayoría de la población del virreinato del Río de la Plata.

La naciente sociedad argentina estaba en una situación doblemente atípica en lo en lo que concierne a la organización económico-social en castas, porque por un lado los esclavos negros no se insertaban en plantaciones (como era el caso de Brasil o Cuba), por otro lado, tampoco los siervos indígenas encomendados formaron masas rurales de la importancia que tuvieron en Bolivia, Perú, Ecuador, México y algunos países de América Central.

2. ASPECTOS POLÍTICOS DE LA ÉPOCA

Mientras Europa en general se encontraba en un estadio de pasaje de la sociedad de castas a la sociedad de clases, los pueblos americanos estaban en distintos grados de estadios anteriores. Los países sudamericanos de habla española presentan como punto de partida la dislocación en un desorden perdurable del orden de castas serviles o esclavas heredado de la corona española.

El faccionalismo fue la forma que tomó la fragmentación de un poder colonial cargado de favoritismos cortesanos, patentes realengas, suertes de estancias, señoríos sobre encomiendas serviles indígenas y comercio negrero. La obtención de estas patentes era motor principal de las contiendas civiles, primero de unitarios y federales, y más tarde, entre mitristas y roquistas. Si bien la casta dominante no quería dejar de “patentarse”, tampoco sus componentes querían renunciar a favor de otros a ocupar el poder central (que estaba vacante por la Corona española) para autopatentarse y despojar a sus rivales. Por esa razón guerrearían inevitablemente entre sí, llegando a derramamientos de sangre entre parientes y amigos.

Se hará un recorrido para intentar comprender la historia argentina desde la cuestión del activismo restaurador, anárquico y faccioso que lo caracterizó. Para ello, se darán algunos datos considerados relevantes:

· El 25 de mayo de 1810 fue depuesto en Buenos Aires el Virrey español Cisneros, asume el mando una Junta de Gobierno elegida por el Cabildo de la ciudad.

· El 9 de julio de 1816 un Congreso de las provincias del virreinato –reunido en la ciudad de Tucumán- declaró su independencia de la Corona española y toda otra dominación extranjera.

· En 9 de diciembre de 1824, en las cercanías de la ciudad de Ayacucho (territorio del virreinato del Perú), ejércitos coaligados de soldados de los virreinatos del Rio de la Plata, del Perú y el de Nueva Granada derrotaron definitivamente al cuerpo expedicionario español al mando del Rey Fernando VII de España.

La llamada batalla de Ayacucho clausuró la intervención española pero no produjo unidad ni paz en sus ex colonias sudamericanas. El motivo podría encontrarse en que en la sociedad colonial no se había formado ningún impulso hacia el desarrollo mercantil y social que permitiera el tránsito hacia algún reino de la nación moderna. Correlativamente, tampoco hubo institucionalidad burguesa, que reemplazara el orden vasallático-feudal.

Desaparecida la Corona como fuente de legitimidad de la administración colonial, en vez de tomar aquella liberación para fundar un nuevo orden social de contenidos diferentes, la concibieron como una libertad para autoadjudicarse los títulos que definieran su situación de casta dominante.

Las vacilaciones y las falencias de la casta alta local, indujeron la aparición de guerrillas independentistas de población rural, interesada en la lucha por procesos de reforma agraria encabezados, en Salta y Jujuy por Martín de Güemes y en la Banda Oriental del Rio Uruguay por Gervasio José de Artigas. En ambos casos, la actitud provocó un odio feroz de los terratenientes esclavistas y encomenderos contra ambos caudillos de esos sectores populares.

Buenos Aires percibió ya en 1820 que, cuando vencida por López Ramírez y Artigas (jefes de las provincias del litoral), se encontraba más fuerte que sus vencedores. Así, Buenos Aires estipuló en el convenio o Tratado Cuadrilátero celebrado en 1822 con Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, en el que se hizo prometer a estas provincias vencedoras que la dejarían aislada y sola hasta que viniese el tiempo oportuno de constituir un gobierno general para toda la nación. Pero ningún tiempo le parecía oportuno a Buenos Aires para poner término al goce de ese estado privilegiado de cosas, que le dejaba todo el tesoro y el poder de la nación. Así fue como todo momento fue declarado inoportuno para reunir el congreso. Todo congreso fue encontrado diminuto, y todo promotor de un gobierno nacional, un faccioso y rebelde. Se cito a Vazeilles en El pantano argentino…:

[…] aún luego del fin de la forma laxamente federada de la Confederación Argentina y abierto paso a la República, la unificación jurídica del mercado interno mediante el pacto de San Nicolás y la sanción de la Constitución de 1853, ese tipo de luchas facciosas perduraron largamente y bajo los modos más aberrantes.

Todavía durante los años 1853-1860, estaba irresuelta la cuestión de la aduana, lo cual era motivo para que los hombres del partido porteño-bonaerense tuvieran el proyecto de la “República del Plata”, es decir, de una nación que abarcara solamente lo que hoy es la provincia de Buenos Aires, separada del resto. Por ello, las luchas facciosas continuaron a lo largo del periodo analizado según los distintos intereses tanto sociales como ideológicos de cada facción. Así se libró la batalla entre unitarios y federales, definición que delimitaría el modelo de país. Al respecto escribe Sarmiento:

Los “civilizados” admiraban e imitaban a Europa y servían sus propósitos dominadores; los “bárbaros” descreían de las intenciones de los europeos y defendían obstinadamente a la Argentina.

Ni unitarios ni federales eran verdaderos partidos políticos. Los unitarios llamaban “masas bárbaras” a los federales y los federales llamaban “salvajes” a los unitarios. En ambos casos se alude al atraso y falta de civilización de los adversarios.

Acusación mutua de prácticas crueles e ilegales a los enemigos en los sucesos anexos y posteriores a los combates de las guerras civiles. Pero el asesinato o castración de prisioneros indefensos, los saqueos, los asesinatos de civiles, eran practicados por ambos bandos con la misma asiduidad con la que se autoproclamaban humanitarios civilizados o cristianos cargados de amor al prójimo.

Los grupos sociales, en su búsqueda de enriquecimiento mediante patentes o mercedes realengas para comerciar, vaquear u obtener “suertes de estancias”, nunca fueron capaces de concebir otra manera de existencia social que no fuera la de legitimarse mediante tales títulos como punto de partida de su ubicación en la cúspide de la pirámide social. Este es el sentido profundo de la ambición restauradora de unitarios y federales, con un autoritarismo que, dadas las condiciones de rivalidad de hecho en que se encontraban y necesidad de recurrir a las armas para dirimirla, no podía menos que ser anárquico y faccioso.

El roquismo fue precedido por el mitrismo. Mitre encarnó las ansias de restauración de su propia hegemonía sobre el resto de las provincias cuestionada después de la batalla de Caseros. De otro modo, el faccionalismo hubiera carecido de las bases monetarias de los enriquecimientos personales. Con motivo de afirmar lo dicho, se cita a Vazeilles en El fracaso argentino:

Lo político y lo moderno no estaban en los reglamentos militares de Mitre como general mandón de documentos, cuya única brújula fija era sostener la gracia de la civilización en posesión exclusiva de unitarios y porteños, el pecado mortal en sus enemigos y el repartir sus absoluciones a los pecados veniales que cometieron buenas gentes como Belgrano y San Martín.

También Carlos D’Amico escribe sobre la acción destructiva que prolongaba ese autoritarismo restaurador, anárquico y faccioso que disputaba con rabia el poder heredado de la colonia, con sus rentas y su carácter de otorgador de títulos de propiedad o de negocios:

En vez de garantir al pueblo el ejercicio de los derechos electorales, Mitre ha sido el que en Buenos Aires primero, y en la República después, inventó los medios fraudulentos de hacer ilusorios esos derechos […] En 1857, para suplantar la inmensa mayoría del partido chapandino presidido por Calvo, recurrió al fraude en las parroquias y consiguió con votos falsos superar los votos verdaderos de sus adversarios. […] Y desde entonces ese ha sido el sistema electoral de la República Argentina: o votan solos los partidos del gobierno, o, si hay lucha, triunfa el partido que sabe o puede hacer más fraudes, […] ese sistema de que tanto se quejan en la República se debe exclusivamente a Mitre, que fue su inventor y único introductor en las prácticas electorales argentinas […] inutilizó los esfuerzos populares, suplantando el voto de los ciudadanos por la coacción oficial. […] Durante su gobierno, sus empleados han llevado el abuso hasta la más escandalosa exageración, y los robos eran tantos y tan frecuentes, que a nadie le llamaba la atención.

Pero, por otro lado Alberdi se expone, y no está de acuerdo en que Mitre fuera el inventor del fraude electoral:

Sin ser injustos ni lisonjeros hacia él [Mitre], tenemos que negarle todo el derecho de invención de esa política, pues antes que él la usó el general Rosas. No es tampoco invención del general Rosas, pues la usaron los antecesores de él en el gobierno de Buenos Aires. Ninguno de sus hombres públicos tiene el deshonor de ser el autor de esa máquina infernal.

Los padres naturales de esa política son el antiguo régimen colonial español y la revolución degenerada.

Fraude en las elecciones: la mayoría de los comicios dio el triunfo al partido autonomista. Pero el partido mitrista se atribuyó también el triunfo alegando que el partido autonomista había perpetrado una falsificación de los registros electorales para que consignasen diputados que no habían resultado del voto popular. El escrutinio arrojó gran mayoría a favor de los candidatos del partido autonomista. Esto colmó la irritación del partido mitrista, el que levantaba la candidatura presidencial de general Mitre. Con esto, se abrió nuevamente la era de las revueltas armadas.

Podría señalarse que la historia política argentina comienza con la generación del ’80. La generación del ’80 era una elite de intelectuales y dirigentes que culminó la obra de la “organización nacional”. Su obra derivó en la crisis de 1890, precedida por el Unicato de Juárez Celman, quien accedió a la presidencia por ser concuñado del presidente Julio A. Roca (Roca lo designó su sucesor para asegurarse los beneficios obtenidos por la oligarquía a la que ambos pertenecían, a expensas de la tierra y el dinero públicos).

Se trató del acuerdo roquista-mitrista: el destino de ambas facciones rivales fue el de una perpetua pelea entre sí, mediante el enfrentamiento militar abierto o las violencias menores de las elecciones fraudulentas para dirimir el control del gobierno nacional y el reparto de las rentas y tierras públicas.

Y aunque el hartazgo y las voces críticas que se alzaron a raíz de los resultados de tal tipo, propios del predominio del mitrismo como primer faccionalismo dominante, dio lugar a algunos cambios débiles en pro de la política, el verdadero gobierno y la racionalidad bajo los gobiernos de Sarmiento y Avellaneda, las esperanzas de que Roca los continuara se vieron defraudadas totalmente, dando lugar a un segundo faccionalismo que culminó en su máximo esplendor bajo el Unicato de Juárez Celman

El Unicato era algo así como la resolución del ideal faccionalista, una especie de restauración monárquico-legitimista (una seudojustificación republicana). Era un aspecto esencial del Estado faccioso: el módulo central en la estructuración del poder es el fortalecimiento militar de una facción, constituida por familias previamente propietarias o en vías de serlo, alrededor de un caudillo u hombre fuerte cuya figura se trata de adornar y afirmar, con la finalidad de aprovechar al máximo las posibilidades de enriquecimiento que derivan del poder: comisiones, reparto de rentas y tierras públicas.

El Estado faccioso librado de oposiciones político-militares en el interior del país tras la derrota de la facción mitrista rival, recayó en la facción roquista, lanzada a un desenfreno de enriquecimiento ilícito y especulación que incubó la revolución de 1890. El alzamiento de 1890 se diferenció de las refriegas facciosas por su objetivo cabalmente político (dar cauce al cumplimiento efectivo de la Constitución, a un control de las rentas, al reparto de las tierras públicas y a un sistema electoral con reglas del juego objetivas y respetadas). Si bien el alzamiento fue derrotado y no logró sus fines, dio por terminado al Estado meramente faccioso al obligarlo a convertirse en conservador, fundado en el acuerdo de las facciones preexistentes celebrado precisamente para evitar el cumplimiento de los objetivos democráticos.

El general Mitre hacía el proceso de los fraudes electorales que decidieron a sus partidarios a apelar al recurso del levantamiento armado. La revolución encabezada pro le general Mitre contaba con ramificaciones en todo el país y tenía por objeto impedir que el doctor Nicolás Avellaneda, presidente electo, tomase posición del mando, como también abatir la influencia predominante del partido que dirigía Adolfo Alsina.

La revolución de 1890 fue la primera rebelión en contra de ese orden. Trajo al escenario político la permanencia del sinceramiento constitucional y el voto sin fraude y obligó a los facciosos a unirse en su contra. Los que se rebelaron fueron principalmente propietarios ganaderos a los cuales la crisis amenazaba con llevar a la ruina. El favoritismo faccionalista hacía prever que se podían tomar medidas para salvar solo a los amigos, pero no había políticas generales para aliviar la situación del conjunto.

Entre los rebeldes, además del preconstituido faccionalismo mitrista, se encontraban unos cuantos propietarios rurales con pasado de favoritismo faccional, pero inquietos porque, en el achicamiento impuesto por la crisis, el bote de salvataje es mucho más pequeño que el barco faccional de la estabilidad.

El gobierno de Buenos Aires (presidido por el coronel Álvaro Barros) movilizó toda la Guardia Nacional del a Provincia. La revolución llegó a contar entre el ejército del comando inmediato del general Mitre y el que operó en el Interior al mando del general Arredondo, alrededor de 14 mil hombres mas o menos bien armados.

Los principales diarios compartían de la irritación que trasuntaban los actos de los poderes públicos respecto de los autores del movimiento revolucionario (los diarios están del lado del gobierno). La irritación subió de tono cuando se hizo público que el general Mitre traía con su ejército sobre Buenos Aires, para reivindicar derechos electorales, al cacique Catriel con toda su tribu. El diario La Tribuna, con saña, le hace el proceso al general Mitre y se pregunta:

¿acaso puede llamarse reivindicación de derechos lo que el general Mitre busca, cuando no busca otra cosa que la posesión del poder? […] ¿Acaso lucha por la civilización cuando se une a los indios de la Pampa y busca su apoyo para venir a imponer su personalidad probada ya hasta el cansancio, vieja, debilitada, gastada y rechazada por la palabra inapelable de las urnas?

Después de la crisis y la revolución del ’90, para descomprimir el estado de revuelta y disconformidad popular, renunció el presidente Juárez Celman. El cordobés era concuñado del hombre fuerte de su facción (el general Julio A. Roca). Así, su vice Carlos Pellegrini ascendió a presidente. Se hizo cargo del Estado Argentino pagando a la banca inglesa con un empréstito que sus cofrades oligarcas solventaron diligentemente cuando este prócer roquista lo puso como condición para aceptar el ascenso. Vazeilles respecto a lo mencionado escribió:

[…] por estos méritos Carlos Pellegrini fue llamado “piloto de tormentas”, lo que claro está, no impidió que muchos que iban en tercera clase del barco se ahogaran, mientras en Londres festejaban y reían.

Sucedía que la disconformidad y la agitación popular no cejaban, a pesar de la renuncia de Juarez Celman (quien había llegado a la presidencia mediante un famoso acuerdo con el jefe de la otra facción: Bartolomé Mitre). La otra parte del acuerdo era la asunción temporaria de Pellegrini y que ambas facciones apoyarían a Mitre en las siguientes elecciones, como presidente, y luego tal vez elegirían de nuevo a Roca.

La Revolución de 1890 obligó al faccionalismo a convertirse en un Conservadurismo Acuerdista. Esto implicó una transformación de la conducta de la semi-clase semi-casta dominante, en el sentido de que abandonarían sus endémicas conductas revoltosas para apoderarse del gobierno y sus posibilidades de repartirse tierras y coimas, en beneficio de una facción, lo que hemos llamado el Estado faccioso, a partir de la unión de sus principales jefes para prolongar ese tipo de reparto de riqueza y rentas públicas, ahora en beneficio de3 ambas facciones, frente a una revolución de un conjunto más vasto de propietarios que querían una institucionalidad más estable y equitativa, cumpliendo normas constitucionales y propias del Código Civil.

Esto es lo que llamamos el paso al Estado Conservador acuerdista: lo que cedieron las facciones fue la libertad de alzarse en armas toda vez que se sintieran perjudicadas en sus posibilidades de acrecer sus latifundios o cobrar sus coimas.

Pero tanto la revolución del ’90 como la continuación de la agitación popular habían instalado la división en el no-partido conservador, apareciendo una fuerte fracción, denominada “modernista” que de triunfar, se esperaba generara una nueva legislación para incorporar a los radicales a un juego electoral limpio y el candidato a presidente de ese movimiento era el Dr. Roque Sáenz Peña.

La propuesta de imponer un orden constitucional verdadero y la pureza electoral, es decir, un orden jurídico con reglas de juego sin nombre y apellido. La oposición venía agitándose cada vez más destemplada, en la prensa, en el Congreso, en las Cámaras Provinciales y en las tumultuarias reuniones de clubs donde se hacía el proceso del presidente Sarmiento y del gobernador Acosta a quienes se les atribuía propósitos de montar la máquina electoral para imponer determinado presidente a la República.

Al Unicato de Juárez Celman no le faltaron críticos, entre ellos, Sarmiento, Leandro N. Alem y Aristóbulo del Valle, quienes denunciaron la enajenación del patrimonio nacional y la burla de la voluntad popular. Así se constituyó primero la Unión Cívica de la Juventud, más adelante la Unión Cívica fundada con Leandro N. Alem. El sector encabezado por Mitre se encontraba en la Unión Cívica sólo por su rivalidad con el roquismo.

Mientras el liderazgo del movimiento civil lo conservó Leandro N. Alem, la jefatura del alzamiento militar le fue conferida a un moderado acuerdista –el general Manuel J. Campos- eso fue causa decisiva de la derrota del movimiento revolucionario. La ausencia de un sistema electoral limpio seguía siendo lo que prolongaba los atrasos heredados del orden colonial.

3. EL PENSAMIENTO DE LOS LÍDERES POLÍTICOS

Se encuentra una ideología y cultura de peso negativo en los grupos dominantes de la época, los que estaban dispuestos a ir siempre a la cola y a la rastra de determinados sectores extranjeros; empujando al costado del camino, llevando al ostracismo a sus pensadores de vanguardia.

Ejemplo de que no había proyectos ambiciosos de desarrollo es el del ferrocarril (el ferrocarril del Oeste fue fundado en 1857). Nunca se constituyó en la base para un proyecto más ambicioso de desarrollo de una red ferroviaria, con lo que hubiera podido constituirse en llave e incentivo de planes más ambiciosos de desarrollo económico. Esto pone de manifiesto los defectos ideológicos de los grupos dominantes. Hubo rigideces que impidieron que esa estructura se convirtiese en base flexible de otros desarrollos. Una estructura más diversificada de cabezas portuarias hubiera otorgado al esquema agroexportador mayor flexibilidad para evolucionar hacia otras funciones más ligadas con la expansión del mercado interno.

La red ferroviaria siempre fue en parte nacional (y estatal) y en parte de capital privado británico. Esta circunstancia lejos de desmentir el dominio de los intereses británicos sobre el sistema de transportes en nuestro territorio, muestra la desidia política y la absoluta miseria ideológica de los gobiernos oligárquicos que nunca usaron tales instrumentos ni para impedir ese dominio i para lograr objetivos propios de desarrollo nacional (siendo el ferrocarril un muy poderoso instrumento para ello).

Como señaló Raúl Scalabrini Ortiz: “El instrumento más poderoso de la hegemonía inglesa entre nosotros es el ferrocarril”.1 Se configuró una estructura marcadamente latifundista sobre la propiedad de la tierra, con la formación de rápidas y fantásticas fortunas familiares, una preocupación relativamente menguada por la producción y la productividad y la promoción de fuertes tendencias especulativas.

Subrayar el peso que tuvo la ideología atrasada de los grupos dominantes para facilitar ese dominio y desaprovechar la posibilidad de líneas de desarrollo económico, como lo podrían haber sido un mejor trazado y control de la red ferroviaria, una mayor capitalización nacional del buen resultado económico de esa actividad y una mayor diversificación de la inversión extranjera en la materia.

La sociedad argentina comenzó a conformarse como siminacional y semimoderna bajo la forma de la estructura agroexportadora. Las graves deficiencias ideológicas de la clase dominante argentina para desarrollar con mayor plenitud las posibilidades nacionales y modernas tienen raíces más vastas que su constitución como terrateniente latifundista dentro de esa estructura agroexportadora. Aunque no caben dudas de que ese carácter fue una de las condiciones importantes de la perduración de tales deficiencias, de la facilidad concedida a los inversionistas británicos para obtener predominio y grandes beneficios y de las rigideces manifestadas por la propia estructura agroexportadora para evolucionar hacia formas más dinámicas y modernas de acumulación de capital antes de que la gran crisis se abatiera sobre ella.

Los descendientes de aquella elite recibieron la herencia de tierras cuyos valores parecían destinados a crecer por siempre en forma automática. Pocos pensaron que merecía la pena realizar un esfuerzo adicional para transformarse en empresarios industriales. Así escribió Vazeilles en El fracaso argentino:

La estructura agroexportadora se desarrolló no como consecuencia de alguna presunta política de “organización nacional” sino a pesar de los desastres ocasionados por la política facciosa, cuya primera forma de la falsa unidad nacional iba a ser la presidencia de Mitre.

Hemos mencionado la ambición latifundista, que debe considerarse ideológica, pues se trata de una época en que la renta de la tierra, por jugosa que sea, está subordinada enteramente a la acumulación del capital ligado a la producción secundaria, industrial o de servicios productivos, principalmente el gran transporte naviero y ferroviario, como tramos necesarios del mercado internacional, así que el apoderamiento terrateniente cede la parte del león del excedente al capital externo y deja una concentración de la riqueza restante en pocas manos.

Es decir, sólo una persistencia arcaica y colonial de valorar la propiedad territorial como expresión de los títulos y derechos nobiliarios, puede explicar que la oligarquía facciosa se dedicara sobre todo a la acumulación terrateniente y el modo abyecto en como cedió al capital británico control de la economía argentina y la parte del león dentro del globo del excedente.

4. EL ESPÍRITU CORRUPTO

El espíritu rentístico de la burguesía terrateniente, financiera y comercial local resultó un espeso caldo de cultivo para el enriquecimiento corrupto que las compañías monopolistas extranjeras estaban siempre dispuestas a ofrecer a cambio de la obtención de beneficios más jugosos que las coimas abonadas.

La resolución final del proyecto iniciado con el Ferrocarril del Oeste, es decir, su enajenación a precio vil a una compañía ferroviaria británica, a cambio de comisiones bajo la corrupción desenfrenada que caracterizó el Unicato del presidente Miguel Juárez Celman, habla en igual sentido. El presidente había sido proclamado jefe único del partido gobernante, a las facultades de la Constitución se sumaban las del caudillo. Lo que no podía hacer como presidente, lo podía hacer como único. Era la voluntad política de que fuera todopoderoso para dar prebendas.

Juárez Celman surge en la historia argentina como el teórico y el práctico de la entrega del país a los banqueros extranjeros. Se decidió el predominio del capital extranjero en la economía y en la política argentina (entrega de los servicios públicos al capital privado).

Entrega de los servicios públicos al capital privado: las principales obras públicas (puertos, aguas corrientes, cloacas, etc.) pertenecían al Estado, esa era la situación que Juárez Celman se propuso modificar.

Tal política de privatizaciones se acompañó de un aumento espectacular de la corrupción, la deuda externa alcanzó proporciones alarmantes. Las inversiones de un capital extranjero ya concentrado y monopolista gracias a la corrupción fácil de los notables locales.

Hasta la presidencia del general Roca, dentro del movimiento liberal, predominó la tendencia de que el Estado debía participar en la construcción y administración de las obra públicas. Juárez Celman abandonó esta posición y se decidió abierta y terminantemente por la entrega de las obras y servicios públicos al capital privado.

La tendencia nacionalista, apenas bosquejada, de Sarmiento, Alem, Del Valle e H. Irigoyen, que años antes había impedido por varias veces consecutivas la entrega del Ferrocarril del Oeste a los banqueros europeos, sufría ahora un rudo golpe. La pequeña burguesía urbana, excluida casi por completo de la vida política, era impotente para imponer sus puntos de vista económicos y políticos.

En las últimas décadas los grandes terratenientes se habían fortalecido como clase, en lo económico y en lo político. La camarilla de grandes propietarios terratenientes que controlaba el gobierno, renunciaba de manera total a la administración de los servicios públicos a cambio de excelentes “coimas”, de nuevos empréstitos y de más amplias posibilidades en el mercado europeo para los productos agropecuarios.

La política económica “spenceriana”, como se llamaba la que propiciaba el presidente, estaba en pleno auge. El gobierno tenían un argumento antinacional de que el “Estado no sirve para administrar”. El pueblo, excluido de la vida cívica, no aceptaba sin protesta la política antinacional del gobierno. El proyecto encontró además una vigorosa resistencia en el pueblo y en el parlamento.

La parte construida y administrada por el Estado daba beneficios todos los años. A pesar de ello, los hombres de la camarilla oficial, continuaban pregonando a todos los vientos que “el Estado es un mal administrador”. Para hacer pasar el proyecto se decía que no había dinero para continuar las obras. “El doctor Diego R. Davindson afirmó públicamente que se había exigido, por una alta personalidad, 200.00 libras esterlinas al directorio de Londres para la realización del contrato. La grave acusación nunca fue confirmada, ni desmentida”.

La “coima” y el negociado eran los móviles reales de la política de la camarilla que capitaneaba Juárez Celman. El gobierno sátrapa, que entregaba el patrimonio nacional a lo s banqueros extranjeros y cuyos miembros realizaban negocios, personales, vendiendo los bienes nacionales al capital foráneo. Semanas después de la revolución del ’90, bajo la presión popular, Pellegrini tuvo que anular esta ley y otras que otorgaban concesiones ferroviarias o que autorizaban la venta en Europa de enormes extensiones de tierras públicas.

El “clan” que encabezaba Juárez Celman, en un derroche de iniciativa, ideó la forma de hacer negociados con los empréstitos ya emitidos por los gobiernos anteriores. Intervenía en estos asuntos el doctor Carlos Pellegrini, aunque estaba algo distanciado de Juárez Celman y más cerca del general Roca.

Como la moneda argentina se desvalorizaba día a día, el gobierno ideó la tesis de que esos empréstitos perjudicaban al crédito argentino en Europa. Sostuvo la necesidad de la conversión de los mismos a un interés “menor”, pero en oro. Pero en tanto el oro se valorizaba todos los días, la moneda nacional sufría el proceso contrario.

La conversión resultaba así un negociado escandaloso por el cual los banqueros europeos se beneficiaban en muchos millones de pesos oro. La corrupción gubernamental, alentada por el imperialismo, no tenía límite alguno.

Cada ley que otorgaba una concesión implicaba un negociado. Por la sanción de estas leyes extranjeras, votadas por el parlamento argentino, los empresarios otorgaban fuertes “coimas”. La política del gobierno nacional con respecto a las concesiones ferroviarias animaba y favorecía latamente la inflación y la especulación. En 1889 se construyeron 4.790 kilómetros de vía férrea. Nunca el país conoció un auge semejante.

Las concesiones garantizadas no sólo se otorgaban para construir ferrocarriles, sino también para establecer otras empresas. A las empresas concesionarias no sólo se les concedieron garantías sobre sus inversiones, sino también otros privilegios.

Se estableció el sistema de los bancos garantidos. Esta fue una de las primeras obras del gobierno de Juárez Celman. En 1887 el Poder Ejecutivo elevó al Congreso el proyecto sobre los “Bancos Nacionales Garantidos”. El proyecto fue convertido en ley por la corrompida y obsecuente mayoría parlamentaria y antes del primero de marzo de 1888 fue puesto en vigor.

Por la ley de “bancos garantidos” se facultaba para emitir billetes con el sello de la Nación a cualquier entidad bancaria. Estas garantías fueron pronto burladas por los “bancos garantidos”, que en menos de dos años empapelaron el país con una moneda totalmente envilecida. Con esto, la inflación prosperó. Cada provincia tenía su maquinita de emitir billetes garantidos por la Nación.

También solían autorizar y ocultar los fraudes de las casas bancarias, que llegaron al colmo de publicar balances falsos para ocultarle al público la verdad de su situación. El gobierno de Juárez Celman se levanta en la historia argentina como monumento y símbolo de la especulación, del fraude, del negociado y de la entrega del país a los banqueros europeos (desnacionalización/extranjerización).

La pequeña fracción superior más rica de la burguesía agraria y comercial, lejos de buscar una convivencia institucional simplemente más legal, lo que en la época era visto como cumplimiento de la constitución, la limpieza en los comicios y un reparto de la tierra pública sin favoritismos ni destino especulativo, procurara mantenerse con exclusividad en el poder mediante la represión y las maniobras.

Ante la continuada agitación popular y las dificultades que ella creaba para las maniobras fraudulentas en los comicios, se multiplicaron los conciliábulos entre los hombres del régimen y los radicales y el gobierno se preparó para impedir que los radicales pudieran participar, mientras buscó acordad su propia fórmula.

CONCLUSIONES

Por todo lo expuesto, se concluye en que la fundación de la Argentina como estado-nación la miseria ideológica y política de los grupos que lograron ubicarse en la cúspide de la pirámide social es la clave central de su desaprovechamiento y del reiterado fracaso argentino. Se trata de una sociedad en la que la combinación de constituirse sobre un territorio rico y poco poblado con el ingreso al proceso de modernización daban claras posibilidades de desarrollo autónomo.

La nueva situación del campo político producida por las revoluciones de 1890 y 1893, con orientaciones contrapuestas sobre la organización institucional, alentó la formación de nuevos partidos políticos propiamente tales. En el siglo XIX encontraremos el Partido Socialista y ya en el siglo XX el Partido Demócrata Progresista. Sus respectivos líderes, Juan B. Justo y Lisandro de la Torre, fueron partícipes de la revolución del ’90.

Por su parte, el radicalismo de desmovilizó entre 1893 y el fin de siglo. La UCR resultó un partido muy desmovilizado pues, aunque en su reclamo de democratización solía liderar a vastas y heterogéneas capas sociales populares, su cúpula y su motor estaban en la burguesía agraria.

En condiciones más dificultosas por la represión, comenzó a desarrollarse un movimiento sindical por parte de los anarquistas con activa participación de los socialistas. Uno de los rasgos que fue tomando el conservadurismo acuerdista consistió en el dictado de leyes inconstitucionales (ligadas a la represión principalmente del movimiento obrero).

Finalmente, la primera elección presidencial no fraudulenta de la historia argentina se alcanzó recién en 1916, cerrando el ciclo abierto en 1890. Como sostiene Vazeilles en su libro El fracaso argentino,

Si uno compara el […] diagnóstico de Alberdi con el cuadro bobo presentado por Mitre acera de la democracia genial con su virrey de adorno que caracterizaba a la sociedad rioplatense en 1810, no pueden caber dudas acerca de la filiación moderna y no moderna de uno y otro pensamiento.

En el polo no moderno, la transparencia se acentúa porque ese tejedor de las telas seudomodernas y liberales no sólo no fue prolijo, sino que su urdimbre es tan floja que su cultura de castas y de ancien régime se advierte rápidamente en sus grandes huecos.

[…] Además de que los hilos de Sarmiento fueron más coloridos y mejor tejidos, cuando se advierte que atribuir el fracaso histórico de la sociedad argentina a una especie de barbarie constitutiva, y su proceso civilizador a la levita o a la silla inglesa, por una parte, o la explicación del atraso por el modo latifundista y, virtualmente, proponer como programa un reparto de la tierra igualitario y no especulativo, por la otra, se concluye a ojos vistas que ambos son discursos con lógicas enteramente diferentes.

[…] La contradicción indica movimiento y el movimiento lleva en si la cuestión de adónde se va […], en el caso de Sarmiento se acentúa no sólo porque en la cara moderna sus textos son más programáticos que los de Alberdi, sino porque estuvo junto a Vicente Fidel López y su grupo parlamentario en un intetno proteccionista o criticando al Unicato de Juárez Celman junto a los que serían luego los protagonistas de la Revolución del ’90.

[…] Intentos parciales y fracasados por lograr un curso diferente de las cosas, una mejor Constitución de la Nación, su desarrollo autónomo y sus avances democráticos, en lugar del deplorable curso que culminó con el Unicato de Juárez Celman y dejó graves hipotecas a la sociedad argentina.

[…] Algunos que estuvieron cerca o aún dentro del poder tuvieron una mejor conciencia de lo que correspondía hacer, surge casi inevitable la tentación de imaginar que más hubieran podido agregar para que eso no terminara fracasando.

De acuerdo con lo que hemos analizado acerca de la perduración de estructuras y costumbres coloniales, rebrotes genocidas y nulo pensamiento propiamente dicho, lo primero que salta a la vista es la cuestión ideológica, es decir, que si los resultados del trabajo y la producción daban para mejores rumbos y realizaciones que no tuvieron lugar, es necesario preguntarse acerca de la conciencia –o mejor sería decir inconsciencia- de quienes pudieron ser protagonistas de ello. Se cita Vazeilles en El fracaso argentino:

Desde luego, sería algo simplista, sobre la base del indudable fracaso resultante, deducir que todos los actores del caso fueron un atado de torpes inútiles y por eso hemos rastreado las situaciones excepcionales entre los actores, algunos de los cuales tuvieron ya en su momento alguna lucidez crítica de que el resultado final no sería acorde con los valores y expectativas postulados.

La rebelión del resto, en medio de esas maniobras, fue depurándose en una nueva entidad, la Unión Cívica Radical, el primer partido político con mínimos requisitos de tal de la Argentina, pues los anteriores fueron coberturas laxas de las actuaciones facciosas, no era meramente mezquino como el acuerdo conservador, pero sí muy limitado, ya que se proponían tan solo superar el faccionalismo, y nada proponían respecto al modelo económico.

Pero lo que debe quedar en claro es que el éxito en mantener los privilegios minoritarios y seguir excluyendo a una mayoría de la burguesía agropecuaria de las decisiones del gobierno, no podía sino fortalecer el arbitrio bastante amplio que tenían las compañías británicas y la diplomacia de ese país (el carácter neo-colonial del país), pues era fácil prevalecer sobre esa minoría rica, satisfecha y que en siglos, desde la colonia, estaba acostumbrada a vivir en la corrupción.

Es verdad que las ya largas décadas de independencia política, aún lastradas por las luchas facciosas, los genocidios y la contraproducente guerra contra el Paraguay, además de que la vida pública, con toda la falsedad que se quiera, no tenía más remedio que justificarse en la nación burguesa, es decir, en perfiles democráticos y nacionalistas como formas de la civilización moderna, pues cualquier legitimismo monárquico, feudal o clerical no podía entusiasmar a nadie (la gran mayoría de los dirigentes políticos eran afiliados a la masonería) y por lo tanto una mística política con algún arraigo tendería a reducirse, de ahí en más, a los herederos de la revolución del ’90.

Para finalizar se eligieron unas palabras de Vazeilles de El pantano argentino...:

Que esas herederos no hayan sabido fortalecer y hacer florecer la nueva herencia como para dejar atrás la mezquindad oligárquica y la dependencia, es otra historia, que abarca no sólo a los radicales, sino también a los socialistas y demócrata-progresistas, pues no debe olvidarse que los líderes fundacionales de esas corrientes, Juan Bautista Justo y Lisandro de la Torre, participaron en esa revolución.


BIBLIOGRAFÍA

§ Ciafardini, Horacio, Textos sobre economía, política e historia,

§ D’Amico, Carlos, Buenos Aires, sus hombres, su política (1860-1890), Buenos Aires, Americana, 1967.

§ Saldías, Adolfo, Buenos Aires en el Centenario, Tomo III,

§ Sommi, Luis, La revolución del ’90,

§ Vazeilles, José Gabriel, El fracaso argentino. Sus raíces históricas en la ideología oligárquica, Buenos Aires, Biblos, 1997.

§ Vazeilles, José Gabriel, El pantano argentino y el remolino latinoamericano, Buenos Aires, Manuel Suárez editor, 2008.

§ Vazeilles, José Gabriel, Historia Argentina, etapas económicas y políticas 1850-1983, Buenos Aires, Biblos, 2005.